Belleza Duradera, Cero Mantenimiento
Los jardines verticales son elementos decorativos impactantes. La opción artificial elimina los costes y la dedicación del mantenimiento natural, ofreciendo una solución perfecta para cualquier espacio: interior o exterior, residencial o profesional.
Interioristas y decoradores eligen cada vez más los jardines verticales artificiales por su capacidad de integrar un aspecto natural y acogedor en la arquitectura. Para exterior, ofrecemos diseños personalizados con tratamientos de protección UV (garantía de hasta 5 años contra decoloración), asegurando una estética impecable a largo plazo.
Si buscas un jardín vertical artificial para cualquier espacio, es importante que conozcas todas las opciones que te ofrecemos en nuestro catálogo. Hemos querido representar diferentes ambientes para que puedas elegir el que más se ajuste a tu estancia y tus gustos, así que no dudes en contactar con nosotros si tienes alguna duda.
En el caso de un jardín vertical interior artificial, nos encontramos igualmente con módulos ideales para cualquier pared. Los jardines verticales de interior no sueltan tierra ni agua, por lo que son tremendamente limpios. Además, no afectan a las personas alérgicas como las plantas naturales, por lo que no hay riesgo alguno para la salud.
Contar con un jardín vertical artificial en nuestro domicilio u oficina es algo que, en primer lugar, nos dará un buen impulso desde el momento en el que lo veamos a primera hora del día. Se trata de un elemento con un aspecto completamente natural y que nos llenará de verdes cualquier rincón. Además, debemos tener en cuenta que el precio de estos jardines verticales es mucho menor que el de los naturales, incluso no requieren ningún tipo de mantenimiento. No tienen necesidades de sustrato ni agua, por lo que no atraen insectos. Y, por si fuera poco, actúan como aislantes térmicos y acústicos en el lugar donde se coloquen.
Ya hables de un jardín vertical artificial para vestir un único paño de pared o de varios jardines verticales artificiales repartidos por distintas zonas de un mismo proyecto, el principio de partida es idéntico: paneles modulares con follaje sintético de alta densidad que se fijan directamente sobre la superficie, sin obra, sin sustrato y sin sistema de riego. Lo que cambia es la escala y el objetivo de cada instalación. Una vivienda particular suele necesitar un único jardín vertical artificial como elemento decorativo en una terraza, un balcón o un salón. Un hotel, un restaurante o unas oficinas con varias plantas, en cambio, pueden requerir jardines verticales artificiales distintos, cada uno pensado para el uso, la luz y las dimensiones de su ubicación concreta.
Esta flexibilidad —poder combinar un solo módulo pequeño con composiciones de varios metros cuadrados— es una de las razones por las que cada vez más particulares y empresas los eligen frente a otras soluciones de ajardinamiento vertical: el resultado visual y el nivel de detalle son los mismos tanto si se cubre un metro cuadrado en una entrada como si se reviste una fachada completa.
Aunque el acabado final pueda parecer similar a primera vista, un jardín vertical artificial pensado para exterior y uno pensado para interior no resuelven exactamente el mismo problema, y merece la pena conocer la diferencia antes de decidirse por un modelo.
En fachadas, vallas, terrazas o patios, el reto principal es la intemperie: sol directo, lluvia y cambios de temperatura a lo largo de las estaciones. Por eso los modelos pensados para exterior incorporan la protección UV —con la garantía de hasta 5 años ya mencionada— que evita que el color se decolore o que el material se vuelva quebradizo con el paso del tiempo. Además, al no soltar tierra ni necesitar riego, son una alternativa práctica para paredes medianeras, patios ingleses o cerramientos donde un jardín natural resultaría difícil de mantener con la humedad y el drenaje adecuados durante todo el año.
Dentro de una vivienda, una oficina o la recepción de un negocio, el criterio cambia: ya no es tan determinante proteger el material del sol directo, sino conseguir que el conjunto luzca natural bajo luz artificial y que no interfiera con el uso diario del espacio. Los módulos para interior no atraen insectos, no generan alérgenos ni humedad ambiental, lo que los hace especialmente adecuados para zonas de paso, salas de reuniones o estancias con poca ventilación natural. Es habitual encontrarlos, por ejemplo, en jardines verticales artificiales para oficinas, donde aportan un punto de color y bienestar visual sin necesidad de mantenimiento ni de personal dedicado a su cuidado.
Con varios modelos disponibles, conviene mirar más allá del nombre o del color a simple vista y fijarse en tres factores prácticos que marcan la diferencia una vez instalado:
Este mismo criterio —adaptar el modelo al espacio y a su uso, no al revés— es el que se aplica en instalaciones de mayor envergadura, como las que se realizan en patios o en espacios de hostelería, donde el jardín vertical artificial convive con zonas de paso, mobiliario y condiciones de luz muy variables a lo largo del día. Si tienes dudas sobre qué modelo se ajusta mejor a tu proyecto, ya sea un único jardín vertical artificial para un rincón concreto o varios jardines verticales artificiales para distintas estancias, podemos orientarte según las fotos y las medidas de tu espacio antes de confirmar la instalación.
El jardín vertical artificial Mediterráneo es totalmente diseñado para tu espacio. Tiene una textura muy tupida con diferentes especies colocadas con formas orgánicas y plantas de gran volumen que puedes elegir personalmente. Las plantas son de gran realismo y resistentes a los rayos UV. Para instalar en vallas de separación, patios ingleses, terrazas o interiores. Cambia tu espacio sin obras.
El jardín vertical artificial Selvático lo diseñamos especialmente para cada espacio. Su base es muy tupida y lleva una gran cantidad de plantas tropicales y amazónicas que lo hace espectacular y frondoso. Todas las especies de plantas las puedes elegir personalmente. Las plantas son de gran realismo y resistentes a los rayos UV. Para instalar en vallas de separación, patios ingleses, terrazas o interiores. Cambia tu espacio sin obras
Pensado para exterior y para interior, este jardín vertical artificial tiene una textura muy tupida con diferentes especies colocadas con formas orgánicas. Es totalmente personalizado y diseñado para las medidas exactas de tu espacio. Las plantas son de gran realismo y resistentes a los rayos UV. Para instalar en vallas de separación, patios ingleses, terrazas o interiores. Cambia tu espacio sin obras.
Este jardín vertical artificial tiene una textura muy tupida con diferentes especies colocadas de forma orgánica en distintos tonos de verde y también con un toque de flor blanca, de ahí su nombre jazmín . Las plantas son de gran realismo y resistentes a los rayos UV. Para instalar en vallas de separación, patios ingleses, terrazas o interiores. Cambia tu espacio sin obras.
Pensado para exterior y para interior, este jardin vertical artificial tiene una textura muy tupida y plantas colgantes y con flor que le da un aire totalmente natural. Las plantas son de gran realismo y resistentes a los rayos UV. Para instalar en vallas de separación, patios ingleses, terrazas o interiores. Cambia tu espacio sin obras.
Pensado para exterior y para interior, este jardín vertical artificial tiene una textura muy tupida con diferentes especies en distintos tonos de verde . Las plantas son de gran realismo y resistentes a los rayos UV. Para instalar en vallas de separación, patios ingleses, terrazas o interiores. Cambia tu espacio sin obras.
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